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Jacques Lacan, Jacques-Alain Miller, Jacques Aubert y Philippe Sollers - Intervenciones durante las Conferencias del Campo Freudiano (09/03/1976)

Los cuatro discuten tras una intervención de Jacques Aubert sobre Retrato del artista adolescente de James Joyce.
Miller va a proponer que se trata de una literatura que especula con el síntoma, diferenciándola de aquella que se funda sobre el fantasma. Joyce desafía el fantasma y efectúa la estructura del síntoma, y esto lo muestra el efecto de su texto sobre el lector. Se pregunta entonces cuál es la función de Stephen, protagonista de la novela, en la economía subjetiva de Joyce.
Lacan reflexionará sobre la formación católica y dirá aquí que un verdadero católico es inanalizable. Planteará también que el análisis es la forma de supervivencia en el catolicismo.
A partir de estas puntualizaciones, se debatirá luego sobre el porqué de la traducción inglesa del Ich por ego. En relación a esto, se preguntarán si Stephen no sería el ego para Joyce, y cuál es la función del ego en la formación católica.

Jacques Lacan - Para la lectura de Freud (1977)

En este texto, publicado recién en 1984 como prólogo a un libro de R. Georgin, Lacan destacará que «lo que preserva a la praxis psicoanalítica […] es el inconsciente. […] Parece estúpido recordarlo, pero lo es mucho menos cuando nos damos cuenta que nadie sabe lo que es. […] Lo que conviene articular como siendo su estructura, es el lenguaje. Ese es el corazón de lo que enseño. […] Hay que partir de allí para revisar todo lo que avanza en el progreso de una experiencia de la cual no se puede dar cuenta sino en un discurso […]. Se engendran en eso consecuencias incalculables que van de la ética a la política, de la teoría de la ciencia a la lógica que la sostiene.»
Dirá más tarde que el inconsciente «es lo real, […] lo real en tanto que imposible de decir, es decir, en tanto que lo real es lo imposible». Y añadirá que, la obra literaria, «en tanto que está escrita, no imita el efecto del inconsciente, lo plantea como equivalente, no menos real que él, […] allí está lo real.» Se preguntará, entonces: «¿Puede constituirse en el psicoanálisis la ciencia de lo imposible como tal? Es en esos términos que la cuestión debe ser planteada, ya que, desde su origen, Freud no definió de otro modo al psicoanálisis.»
Subrayará también que «la interpretación no tiene que ser más verdadera que falsa. Tiene que ser precisa, lo que en última instancia va a poner fin a la llamada al sentido»
Advertirá, asimismo, que «los psicoanalistas […] tienen en su terreno mucho por hacer. […] El inconsciente no se deja más hacer como en tiempos de Freud» Pero, para el psicoanalista, «la resistencia mayor se manifiesta tal vez en su negativa a impulsar el examen de la cuestión del inconsciente más allá […] lo que sin duda requiere de un nuevo esfuerzo, pero un esfuerzo también renovado.»

Éric Laurent - Los autistas. Sus objetos, sus mundos. (19/11/2013)

Les traigo la transcripción de la Conferencia que ofreció Éric Laurent el año pasado en la Facultad de Psicología de la UBA, en el marco de la Buenos Aires Lacaniana 2.
Luego de mencionar las polémicas y faltas de consenso en relación a la identificación, el diagnóstico y los infinitos intentos de la ciencia por situar una causa para el autismo, Laurent se refiere muy especialmente a la actual epidemia de autistas, a partir de los nuevos agrupamientos del DSM, y el hecho de que no haya medicación específica que se dirija a estos trastornos.
Insiste fuertemente en la relación electiva que tienen estos sujetos a cierta clase de objetos, que ubica como «objetos autistas», situando entorno a esto «las palabras que tienen una dimensión particular, el pensamiento en imágenes y el cálculo» y destacando que estos niños «no pasan solamente por la lengua común para digirse al Otro». En este sentido, resalta la relación del sujeto autista con el cálculo, con lo real particular del número, en tanto «es un acceso a lo real de una manera que no está contaminada por la imaginarización de esta realidad».
Laurent vuelve varias veces al concepto de sameness de Kanner, y propone integrar en nuestras investigaciones clínicas sobre el autismo la consideración de «cómo el cuerpo está afectado de una manera real», tratándose de la presentificación «repetitiva de un real en el cuerpo».
Señala que, para el sujeto autista, los equívocos de la lengua son insoportables, y por eso encontramos su esfuerzo por «tratar de pensar la lengua como cálculo puro» en la operación de «dar vida a algo que aparentemente no está vinculado a su cuerpo. Él trata de hacer una conexión, un aparataje, con un Otro, que puede funcionar como una máquina, es decir, como un saber definido de manera absoluta.» Destaca que, lejos de lo que se cree, «esta máquina es un instrumento vivo», «es articulación directa con el cuerpo». 
«El acercamiento particular del autista es que no hace uso de los semblantes [...] establecidos en el discurso común.» Así, se observa una «disyunción entre la visión y la mirada», y las «tentativas de construir lo que no se ve, el espacio que cae del campo de la visión», de las cuales Laurent da múltiples ejemplos. Es que, en el espacio que vive el sujeto autista, no hay agujeros limitados por un borde simbólico, no hay bordes, y «este gran agujero negro, por lo tanto, no está articulado con el espacio» y «se añade como una amenaza constante en la cual el sujeto mismo puede caer».
Aborda, por último, la sensibilidad con el ruido, la cual vincula al ruido fundamental de la lengua. Así «en los sujetos autistas, se podría decir que las tentativas de reducir la lengua a la repetición de lo mismo, de la sameness, es una tentativa de reducir en los equívocos de la lengua que se manifiestan en la dimensión de un ruido que no cesa, que no se puede asignar a un significante preciso, que está debajo de todo el conjunto de los significantes y que insiste como la voz de la lengua.»

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Video y audio originales disponibles aquí

Jacques Lacan - Intervención sobre la exposición de J. Rouart «Del rol del onirismo en las psicosis de tipo paranoico y maníaco-depresivo» (1936)

Lacan valora aquí la importancia de las relaciones del delirio con el sueño, el relato del sueño y el onirismo en la estructura de las psicosis. Por eso, intentará establecer analogías y diferencias entre estas cuatro  «experiencias y actuaciones»
Primero, se retractará en relación a la idea de que el onirismo fuese análogo al delirio. Luego, planteará, por una parte, que «el onirismo es una experiencia vivida más pasiva que el sueño», pero que «en uno y otro caso se trata de vivido puro».
Por otro lado, emparentará al relato del sueño y al delirio, postulando que «el relato del sueño hecho après-coup me parece ser un pequeño delirio bien sistematizado que se aleja tal vez tanto del sueño mismo como el delirio del onirismo. Se trata en ambos casos de dos registros diferentes, el de lo puro vivido y el de la actuación.»

Jacques Lacan - Sesión extraordinaria de la Escuela Belga de Psicoanálisis (14/10/1972)

«Si no se puede hacer de Lacan una estatua, si nunca se puede recuperarlo y meterlo en alguna parte, en una necrópolis de un saber establecido, es también porque Lacan no rechaza pregunta alguna y nunca nos pide echar un velo púdico sobre aquello que deseamos preguntarle.» 

Convocado a dar una conferencia, opta en cambio por ofrecerse a ser interrogado, interesándose especialmente en los problemas internos de la Escuela. Veremos aquí los distintos temas a los que es convocado a hablar.

Sobre el analista, reflexiona: «casi cualquiera puede declararse analista, [pero] el analista, eso tiene para mí un sentido muy problemático. [...] Es necesario primero que esa posición sea [...] ocupable. Esto hasta deja una duda sobre la existencia del analista. Finalmente, ¿a partir de cuándo hay un analista?» Y, más tarde: «Me veo poco incitado a pensar que para ser analista eso deba ligarse a una aptitud [don]. Por lo tanto, pienso que lo más verosímil es que sea un cierto tono [ton]. Es incluso absolutamente opuesto a la función analítica, es que eso no nos viene del cielo.»

Lo que lo lleva a pensar en el pase: «el testimonio del interesado [...] no es por supuesto testimoniar de aquello que es ser analista, puesto que es precisamente eso lo que está en suspenso. [...] Dónde él está en el momento en que, o bien eso se confirma, o bien eso simplemente se afirma, eso que lo ha hecho desear ocupar esa posición.» «Es que los pasantes llegan allí, por esta experiencia del pase, a un resultado absolutamente no creíble, a una precipitación de un montón de cosas que estaban ahí aún en suspenso en su análisis.»

Plantea que, para el discurso analítico, haría falta todo un otro modo de reproducción, distinto al del discurso del amo. «El discurso analítico [...] es el testimonio de que algo se aclara por lo real». ¿Qué es lo que el analista investiga? «La gente que es enredada de un modo distinto al que se cree. Se llama a eso neurosis. » Y luego: «la referencia del discurso analítico es propiamente hablando el goce y no uno cualquiera, es el plus de goce. [...] El goce es un mandamiento [...] imposible de satisfacer. »

Habla también del racismo («todos [...] somos racistas»), del grupo analítico («es aquello que habría que evitar»), de la función de obediencia como lo que liga el discurso del amo, de sus cuadrípodos, de Freud como fragmentario, del lugar de la formación universitaria en la formación del analista («¿acaso hay objeción a una formación universitaria para entrar en la Escuela?»), de la neutralidad analítica como una forma de coartada, de la agresividad, de la noción de resistencia, del declinamiento del complejo de Edipo, del superyó como «el nudo de los nudos», de la vertiente femenina del acto analítico, de la esquizofrenia como «cuerpo sin órgano» en tanto el lenguaje es el órgano por excelencia. 

¡Buena lectura!


Éric Laurent - ¿Por qué Lacan hoy? (2009)

Laurent intenta aquí responder a este interrogante situando 5 puntos:
1) Lacan marca un giro para el psicoanálisis, que consiste en conservar los resultados freudianos, cambiando los parámetros de la experiencia.
2) A pesar del avance de las ciencias, especialmente de la biología, hay algo del viviente que no se escribe. En la sesión del análisis se pone en cuestión la idea de la civilización como discurso inerte.
3) Es en la civilización que se da la articulación siempre en crisis de la estructura y de la contingencia. Y Lacan es un pensamiento de la crisis
4) La civilización está en una crisis entre la pasión igualitaria y la cuantificación. La cuantificación no llega más a reglar este mundo
5) Los impasses de las relaciones entre los sexos ahora se consideran ya no a partir del falo sino del goce femenino. Es lo que atraviesa la cuestión de las formas no heterosexuales de la relación: lo que vemos aparecer allí es lo no-asignable del goce femenino . 
Finalmente, «¿por qué Lacan? Porque es él quien nos dio los medios para concebir, de acuerdo con esta civilización del siglo XXI, los nuevos síntomas de la no relación sexual que hay para descifrar.»
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